Ultimátum a golpistas: OEA da 72 horas para restituir a Zelaya; Banco Mundial, FMI y BID congelan créditos a Honduras

(tomado de Bolpress)

Tegucigalpa y Washington (Agencias).- El Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Interamericano de Desarrollo congelaron los créditos a Honduras luego del golpe de Estado del pasado domingo, mientras que la Organización de Estados Americanos (OEA) dio un ultimátum de 72 horas para la restitución del presidente Manuel Zelaya.

El canciller argentino Jorge Taiana sugirió ayer que la OEA suspenda a Honduras de la entidad en caso que el gobierno del presidente Manuel Zelaya no sea restituido en 72 horas. El pedido fue realizado durante una sesión extraordinaria de la Asamblea General de la OEA en Washington.

La suspensión contra Honduras se basa en el artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana, texto que prevé que la Asamblea General de la OEA puede suspender a un estado miembro en caso que considere que hubo quiebre del orden democrático en el país.

La Asamblea General de la OEA nombró al Secretario General de la organización José Miguel Insulza como responsable de acompañar a Zelaya en su retorno al país.

El Presidente boliviano Evo Morales propuso a la OEA crear un Tribunal Penal Interamericano para investigar y juzgar a los responsables del golpe militar perpetrado el pasado domingo.

"El Estado Plurinacional de Bolivia propone que la Asamblea General de la OEA cree un Tribunal Penal Interamericano para la democracia en Honduras ad hoc, que tendrá como finalidad, la recepción de denuncias, investigación, procesamiento y sanción a las personas que hayan cometido delitos y atentado contra la democracia y los derechos humanos en la hermana república de Honduras", anunció Morales.

Con este Tribunal, Morales pretende que ningún grupo civil o militar intente en Centroamérica, el Caribe o Sudamérica ser una base militar del imperio, bajo prebendas o condicionamientos económicos.

Por otro lado, la agencia de calificación crediticia S&P informó que la suspensión de créditos del BM, FMI y BID coloca la deuda de Honduras en perspectiva negativa.

Los tres organismos de crédito de mayor alcance en el ámbito americano comunicaron ya al gobierno de facto instalado el bloqueo de los acuerdos que los vinculan.

Todos ellos pusieron como condición para retomar los convenios el retorno del mandatario constitucional de Honduras Manuel Zelaya a la presidencia del país.

El presidente del BM Robert Zoellick confirmó el bloqueo de un crédito de 190 millones de euros que Honduras esperaba recibir por mediación de la Asociación de Desarrollo Internacional.

Dicho monto forma parte de un financiamiento total ascendente a 283 millones de euros, otorgados por el BM por encontrarse entre los países más necesitados del mundo.

El Banco Interamericano de Desarrollo y el Fondo Monetario Internacional tampoco harán ningún ingreso en las arcas hondureñas, lo que en el contexto de crisis global tal decisión constituye un problema para la nación centroamericana.

El BID interrumpió todo tipo de crédito al gobierno de facto impuesto por militares y oligarcas golpistas en Honduras. Luis Alberto Moreno, presidente del BID, precisó que la detención de desembolsos a Honduras -unos 200 millones de dólares actualmente- espera por la decisión de la OEA.

El presidente de Estados Unidos Barack Obama condenó el derrocamiento de Zelaya, pero se rehúsa a ejercer presiones tangibles en Honduras.

"El Presidente Zelaya fue democráticamente electo. Todavía no terminó su mandato. Creemos que el golpe fue ilegal y que Zelaya sigue siendo el Presidente de Honduras, el Presidente democráticamente electo allí. En eso nos unimos a todos los países de la región, incluidos Colombia y la Organización de Estados Americanos. Creo que sería un precedente terrible que regresáramos a la era en que los golpes militares eran vistos como un medio de transición política, en lugar de las elecciones democráticas", comentó Obama.

La secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que su país no estaba listo para calificar formalmente de golpe militar al derrocamiento, declaración que obligaría a recortar millones de dólares de ayuda. También se rehusó a comprometerse explícitamente a trabajar por el retorno del Presidente Zelaya, diciendo únicamente que Estados Unidos quería la restauración de lo que describió como "orden plenamente democrático y constitucional".

En contraposición a la respuesta estadounidense, el golpe hondureño fue rotundamente condenado en toda América Latina y gran parte del mundo. En Nicaragua, líderes de México, Venezuela, Ecuador y Bolivia se reunieron en una demostración de solidaridad con Zelaya. En lo que calificaron como un "primer paso" en la aplicación de sanciones, Guatemala, El Salvador y Nicaragua anunciaron en forma conjunta la suspensión temporaria del comercio por tierra con Honduras.