Hay alto índice de infecciones sexuales en chicos de la calle

Un estudio del CIES revela que nueve de cada diez tienen ETS

INFORME El trabajo realizado por la ONG detectó que la promiscuidad en este sector es uno de los problemas. De 780 pruebas de VIH realizadas, 35 dieron positivas.

Verónica Zapana
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El olor a thinner se hace cada segundo más fuerte mientras se acerca Candelaria, una joven de 23 años que vive en la calle desde hace diez. Ella pertenece a un grupo que se encuentra en alto riesgo de sufrir enfermedades de transmisión sexual (ETS); sin embargo, la joven se niega a ir al médico.

“No, no fui al médico porque tengo miedo de que me saquen del hospital a empujones o me digan que tengo sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), es que no me cuido cuando tengo relaciones con mis parejas”, asegura la muchacha que vive en la avenida Buenos Aires.

La promiscuidad de los jóvenes de la calle es uno de los factores que incide en la proliferación de ETS. Una investigación del Centro Internacional de Estudios Sociales (CIES) Salud Sexual y Reproductiva revela que nueve de cada diez jóvenes que viven en las plazas y parques tienen al menos una infección de transmisión sexual, como sífilis, gonorrea o clamidia.

El director nacional ejecutivo del organismo de salud, Jhonny López, explica que el estudio se realizó en todas las ciudades a las que llega la organización no gubernamental: La Paz, El Alto, Oruro, Potosí, Tarija, Sucre, Santa Cruz, Cochabamba y Trinidad.

Fueron realizadas 32.725 atenciones médicas gratuitas a esta población, durante 2011.

“Se encontró que en ellos la tasa de prevalencia de las infecciones de transmisión sexual llega al 90%, sobre todo en mujeres. Las (enfermedades) que afectan más son la gonorrea, la sífilis y las clamidias”, dice López.

“Muchas veces la niña es abordada (sexualmente) por todo el grupo y eso repercute en la transmisión sexual por el mismo hecho de que está en la calle, no tienen opciones de aseo, limpieza e higiene que tiene mucho que ver con las ETS y con compartir múltiples parejas; el tema es casi generalizado”, afirmó.

Candelaria comenta que desde hace un mes que no se baña y que mantiene relaciones sexuales seguidas; sin embargo, “esto no me hace daño, pero no me importa. Sé que en algún momento voy a morir”.

El estudio también revela que de 780 pruebas para identificar el Virus de Inmunodeficiencia Adquirida (VIH) hubo 35 casos positivos. Esto representa un riesgo debido a que las jóvenes suelen prostituirse con personas ajenas al grupo que vive en la calle, lo que podría aumentar el número de contagiados, explica el director del CIES.

Si bien el trabajo de la ONG permitió identificar las patologías, la entidad no está en posibilidades de hacer seguimiento a cada uno de los casos, por eso los deriva a un servicio público de salud.

“Es que muchos de ellos no se adhieren al tratamiento, es muy complejo, por eso hay que buscar mecanismos y respuestas”, dijo.

El jefe de Epidemiología del Servicio Departamental de Salud de La Paz, René Barrientos, comenta que las personas que habitan en la calle no suelen interesarse en seguir un tratamiento médico y más bien están interesados en sus adicciones.

El 75% de la población que fue atendida en el estudio es mujer. De las 27.000 examinadas, 9.100 se encontraban embarazadas y recibieron controles prenatales.

Abordaje

Realizar los exámenes a los niños y jóvenes de la calle no fue tarea fácil y estuvo a cargo de un grupo especializado de médicos, pero también de educadores, psicólogos y trabajadores sociales que se encargaron de atraer la atención de los muchachos.

“Llegar a ellos nos lleva mucho tiempo, ya que tenemos que hacer que tengan confianza. Para eso hacemos actividades de su interés para poder compartir con ellos”, explicó López.

Los campeonatos de fútbol fueron una de las estrategias para llamar la atención de los muchachos. Además se organizaron charlas y campañas educativas.

Los datos del CIES revelan que las atenciones médicas realizadas en 2011 permitieron cubrir el 60% de la población de jóvenes en situación de calle, pero hay otro 40% que está olvidado debido a que son reticentes a someterse a exámenes o recibir capacitación, comenta López.

El estudio reveló además que los problemas más comunes de este sector de la población son el alcoholismo, la drogadicción y la prostitución.

La psicóloga Ivett Molina comenta que todos estos problemas sociales se deben a que hay una crisis familiar en el seno de los hogares.

“El problema puede deberse a la falta de cariño y atención en la casa, una decepción amorosa, a la migración de los padres y a la falta de recursos económicos”, dijo.

Candelaria comenta que ella dejó su hogar debido a que fue violada en diversas oportunidades por su padrastro. Producto de los abusos quedó embarazada, aunque “mi hija murió cuando nació”, contó.

López resaltó que el trabajo del CIES apunta también a que los menores y jóvenes puedan integrarse nuevamente a la sociedad. “Pero sólo el 5% de ellos logró hacer ese cambio. Es difícil”.