La temperatura subió de 1 a 1,5 grados por encima del promedio

El Senamhi registró un aumento de 2 grados centígrados en octubre y noviembre de 2009

Enlared

En los primeros dos meses y medio de 2010, en gran parte del país la temperatura varió de 1 a 1,5 grados centígrados por encima de los promedios esperados para la época. Si bien aún no se puede hablar de una "ola de calor", sí se empieza a registrar récords de temperatura en ciertas regiones, informó a Enlared-Onda Local el jefe de Pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) Félix Trujillo.

El último fin de semana se caracterizó por el ingreso de una masa de aire seca, lo que ha ocasionado ascensos de temperaturas en gran parte del país. Se registraron temperaturas máximas en Roboré, Santa Cruz, en las estaciones de San Joaquín, San Ramón y San Ignacio de Mojos en Beni, y en Cobija, Pando.

En lo que resta de marzo y también durante abril las temperaturas todavía estarán por encima de los promedios, teniendo en cuenta que la masa que va a afectar en general al territorio nacional será tropical y con muy poca influencia de la masa de aire polar, explicó Trujillo.

El jefe de Pronósticos del Senamhi aseveró que durante octubre y noviembre de 2009 la temperatura ha estado por encima de los 2 grados centígrados en gran parte del territorio nacional. "Durante enero, febrero y hasta marzo inclusive, las temperaturas han estado también variando entre 1 y 1,5 grados por encima de lo pronosticado", señaló.

Siguiendo dicha tendencia, Trujillo anunció para este jueves y viernes el incremento de la temperatura especialmente en el centro y sur del altiplano, además de una parte del chaco.

"En general no hay ola de calor; más bien estimamos que entre el día jueves y viernes de esta semana la zona donde sí habrá un incremento importante de las temperaturas será en el altiplano centro y sur, también una parte del chaco boliviano".

La producción de maíz en el chaco está diezmada debido a que las lluvias llegaron muy tarde, cuando la sequía ya había destruido lo sembrado, coincidieron las autoridades municipales de Macharetí (Chuquisaca) y Gutiérrez (Santa Cruz).

La presidenta del concejo municipal de Macharetí Galy Durán señaló que en su municipio fueron afectadas al menos 5 mil hectáreas de cultivos de maíz. En tanto que en Gutiérrez se perdieron 3.500 hectáreas.

Si bien se sabe de pérdidas en Cabezas, Charagua y Lagunillas, aún no se pudo precisar su magnitud, pero éstas son cuantiosas, destacó el alcalde de Lagunillas Hugo Burgos: "Llovió al último, cuando ya estaba todo seco; hemos perdido totalmente la producción; ahora estamos buscando ayuda".

Las lluvias "salvaron" sólo al ganado, pero no así a la producción agrícola, especialmente de maíz, destacó Radio del Chaco, integrante de la red Onda Local.

Si bien la ayuda, tanto de Defensa Civil como de las prefecturas cruceña y chuquisaqueña, empezó a llegar, el temor es por lo que pueda venir en los meses siguientes, con la escasez de maíz y otros productos agrícolas que la gente utiliza tanto para el consumo propio como para su comercialización.

Damnificados

Hasta el 1 de marzo, las inundaciones, riadas y granizadas de los últimos dos meses afectaron a 15.496 familias productoras de 55 municipios. Se trata de 13.507 hectáreas de cultivos con algún perjuicio y la pérdida de 1.800 cabezas de ganado, informó a Enlared-Onda Local el viceministro de Desarrollo Rural Víctor Hugo Vásquez.

Hasta el 1 de marzo, los municipios afectados por los recientes fenómenos climáticos sumaron 130, y las familias damnificadas ascendieron a 45 mil.

Aunque los departamentos de La Paz y Santa Cruz concentran la mayor cantidad de municipios afectados, 28 de los 55 (14 cada uno), Cochabamba registra el más alto porcentaje de pérdidas en hectáreas de tierra cultivadas, y Beni en ganado muerto.

En Cochabamba, 4.361 familias productoras de siete municipios perdieron 5.796 hectáreas de cultivos de plátano, yuca, arroz, cítricos, piña, papaya y palmito. Una fuerte granizada que cayó la noche del 2 de marzo acabó con el 80% de la producción agrícola de aproximadamente 300 familias de cuatro comunidades del municipio de Arque, según una evaluación preliminar de la Alcaldía.

En Beni se tuvo que lamentar la muerte de 1.500 cabezas de ganado bovino, además del daño de al menos 3.191 hectáreas de sembradíos de yuca y arroz. Fueron damnificadas 3.100 familias ganaderas de cinco municipios.

En tercer lugar se ubica La Paz. En este departamento, a consecuencia de las riadas, 3.981 familias del sector agrícola de 14 municipios perdieron 2.100 hectáreas de papa, cebada, haba y maíz, y 200 cabezas de ganado ovino, camélido y porcino.

Hasta el 3 de marzo, 27 de los 80 municipios del departamento fueron afectados por granizadas, heladas, inundaciones y mazamorras. Se trata del 34% de los municipios paceños, en los cuales se registraron hasta esa fecha cerca de 16 mil familias con algún perjuicio. Los eventos naturales que ocurrieron entre enero y febrero dañaron 5.226 hectáreas de cultivos, con pérdidas económicas que superan los 16 millones de bolivianos, informó el prefecto Pablo Ramos Sánchez.

Las 15.931 familias afectadas en el departamento viven en Puerto Acosta, con tres mil familias; San Pedro de Curahuara, con 1.500; Achacachi, con 1.481; Caranavi, con 1.425; Ancoraimes, con 1.059; y, Umala, La Asunta y Chuma, con mil familias cada uno.

En el municipio de Taraco, vientos huracanados se llevaron los techos de 13 casas de la comunidad de Isla Sicuya al promediar las 5 de la madruga del lunes 1 de marzo.

En Chuquisaca, 2.458 familias productoras de nueve municipios fueron perjudicadas con el deterioro de 1.496 hectáreas de cultivos de maíz, papa y hortalizas.

En quinto lugar de afectación agrícola está Santa Cruz, donde las inundaciones afectaron a 800 familias de 14 municipios, las cuales perdieron 522 hectáreas de arroz, yuca y soya.

Luego sigue Tarija, donde las inundaciones afectaron a 299 familias productoras de tres municipios, con el perjuicio de 250 hectáreas de tomate, papa, maíz y maní. En Potosí, 397 familias productoras de Betanzos sufrieron la pérdida de 86 hectáreas de papa.

Oruro es el que registra la menor afectación en el sector agropecuario: cien familias de dos municipios perdieron 66 hectáreas de papa, cebada y maíz, y 88 cabezas de ganado camélido.