Derecha vuelve al poder luego de 20 años en silencio

Con el fin del régimen de Pinochet, la justicia en Chile se hizo presente, por medio de los procesos judiciales contra los represores de la dictadura, autores de la desaparición y muerte de miles de personas. Con el regreso de la derecha a la nación, estos procesos podrían pender de un hilo y los culpables de tan abominables crímenes quedarían en completa libertad.
Periodista chileno, Alejandro Kirk:
TeleSUR
"Piñera dijo que rechazaba el eje compuesto por Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y que en cambio prefería el eje conformado por Colombia, México, Perú e incorporó en ese eje a Brasil"
Tras 20 años fuera del poder, luego del final de la dictadura de Augusto Pinochet en 1990, la derecha vuelva a tomar dominio en Chile. Sebastián Piñera, un multimillonario empresario resultó ser el primer presidente de derecha de este siglo, en lo que parece ser un reimpulso de esta tendencia en la nación suramericana.
El pasado 17 de enero, los chilenos salieron a votar para escoger un nuevo presidente entre el candidato oficialista Eduardo Frei y el candidato del partido Renovación Nacional, Sebastián Piñera, en una reñida segunda vuelta electoral.
Chile país que vivió una larga y cruenta dictadura militar dirigida por Augusto Pinochet, democráticamente eligió como su presidente con un 51,6 por ciento de los votos a Piñera, contra 48,4 por ciento de Frei.
Luego de los resultados del balotaje, Piñera prometió en su primer discurso como presidente electo de Chile "la unidad en el país". Asimismo, aseguró que su gobierno "respetará" los tratados internacionales suscritos por el país en materia de Derechos Humanos.
Piñera garantizó que su gobierno no "eternizaría" los procesos judiciales por las violaciones a los DD.HH., cometidos durante el régimen de Pinochet.
Durante su campaña presidencial, Piñera aseveró que "no es pecado haber trabajado con Pinochet" y señaló que dejaría la puerta abierta para contratar a ex colaboradores de la dictadura, para que lo apoyen en su gobierno.
"La verdad es que el hecho de haber trabajado para su gobierno, incluyendo el gobierno militar no es pecado, ni es delito", expresó el presidente electo. El régimen de Pinochet eliminó y reprimió a miles de ciudadanos y el pago por estos delitos cometidos, no fueron cancelados por el dictador.
Con respecto al tema de los juicios contra los represores de la dictadura, el periodista chileno, Alejandro Kirk señaló en entrevista exclusiva para el sitio Web de teleSUR, que las presiones para eliminar estos procesos ya comenzaron a hacerse presente.
"Ya empezaron las presiones, por ejemplo el presidente del Senado del país (Jovino Novoa) dijo que era absurdo que continuaran los juicios contra los represores de los DD.HH", dijo el periodista.
Asimismo, agregó que otro grupo de la derecha dijo que "ya es hora de ir liberando a los que están presos, sobre todo los que son de bajo rango". Kirk consideró que "sin duda va haber una presión del sector político y social de Piñera para terminar con los procesos jurídicos a los DD.HH.".
Kirk comentó que tras conocerse los resultados, aparecieron las primeras manifestaciones contra Piñera, "gente con fotos, retratos y afiches de Augusto Pinochet", en rechazo a este régimen y al posible regreso de una administración como la del dictador.
Un discurso en defensa del dictador
El 28 de octubre de 1998, Piñera pronunció un fuerte discurso en defensa de Augusto Pinochet. El ahora presidente electo manifestó su rechazo a la jurisdicción internacional en materia de violaciones de los DD.HH.
El juez español, Baltazar Garzón, emitió una orden de arresto contra Pinochet. El 16 de octubre de 1998, cayó detenido el dictador.
El multimillonario Piñera cuestionó la decisión del juez Garzón y dijo que "las condiciones de salud del senador Pinochet son muy delicadas y todos las conocemos (Â…) Pinochet y su familia están viviendo tiempos difíciles en Londres (Inglaterra) en estos momentos, y por eso merecen toda nuestra solidaridad".
Para ese entonces, Piñera dijo que la jurisdicción internacional en materia de delitos de lesa humanidad "constituye un agravio y un atentado a nuestra soberanía".
"No podemos permitir que un juez español se arroje una jurisdicción que no le corresponde, y mucho menos juzgar a personas por hechos ocurridos en nuestro país y que tienen el alto cargo de haber sido ex presidente de la República", expresó.
De contratarse a los ex colaboradores de la dictadura en este nuevo gobierno, Chile probablemente vea como se hace a un lado los juicios que se han llevado hasta ahora en la nación contra los represores del régimen.
Chile ha ratificado en los últimos años la validez de la jurisdicción en materia de delitos de lesa humanidad, mediante la suscripción de tratados internacionales.
¿Un nuevo aliado de Estados Unidos?
En su primera rueda de prensa como presidente electo, Piñera expresó su diferencia con el gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
"Tengo diferencias con la forma como se manejan los poderes públicos en Venezuela (Â…) creo en la autodeterminación de los pueblos y en no intervenir en la soberanía de los estos".
Bajo esta determinación, Chile podría unirse a Estados Unidos, país que ha conspirado contra gobiernos progresistas como Cuba, Nicaragua, Bolivia, Ecuador y Venezuela. El nuevo gobierno chileno se sumaría a los países de Colombia, Panamá, Perú y México, que han estado bajo el dominio de la administración de Washington.
Estados Unidos ha querido boicotear el proceso de cambio que ha dado Latinoamérica en pro de la liberación de los pueblos, que en determinado momento se vieron excluidos por el dominio del imperio.
"Piñera dijo que rechazaba el eje compuesto por Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, y que en cambio prefería el eje conformado por Colombia, México, Perú e incorporó en ese eje a Brasil (Â…) Chile va a estar aliado a (Álvaro) Uribe, Piñera se ha declarado admirador de la política de seguridad democrática de Uribe, incluso el año pasado estuvo viajando con Uribe por distintas zonas del país para estudiar cómo se combate el narcotráfico y la delincuencia. Definitivamente hay una nueva alianza", consideró el periodista chileno.
¿Un paso atrás?
Durante las dos décadas de gobierno de centroizquierda, Chile logró cuadruplicar su Producto Interno Bruto (PIB) hasta los 172 mil millones de dólares en el 2008 y redujo la pobreza cerca del 40 por ciento de la población. Sin embargo, el economista Manuel Riesco señaló que la Concertación (coalición política de partidos de centroizquierda de Chile) heredó un aparato jurídico, una Constitución y un sistema económico neoliberal de la dictadura de Pinochet.
Por su parte, el analista del diario La Jornada y el Clarín de Chile, Marcos Roitman Rosenmann en su artículo de opinión "Chile: réquiem por la Concertación" señaló que uno de los conflictos sin resolver por los gobiernos de la Concertación ha sido el étnico.
"Seguramente se seguirá aplicando la misma política: la represión. Sus territorios ricos en recursos naturales, flora y fauna, serán entregados a las trasnacionales hidroeléctricas o madereras. La aplicación de la ley antiterrorista contra los mapuches no tiene visos de ser sustituida por una política de diálogo. Más ahora cuando los terratenientes forman parte de la derecha que entra a gobernar".
La nueva administración chilena de tendencia a la derecha, señala que mantendrá el modelo neoliberal, que como es conocido busca el bienestar de unos pocos y la pobreza de muchos.
Piñera uno de los hombres más ricos del mundo, ubicado en el puesto 15 según la revista Forbes, con un patrimonio de unos mil millones de dólares, que incluye participaciones en la aerolínea LAN, la cadena de televisión Chilevisión y el popular club de fútbol Colo Colo, prometió erradicar la pobreza para el 2014 con la "mejora" de programas sociales.
Según Piñera, antes de ser investido como presidente el próximo 11 de marzo, venderá el 26 por ciento de las acciones de LAN. Sus otras inversiones, como el canal de televisión y el club de fútbol seguirán siendo parte de su patrimonio.
En referencia a las palabras del economista Riesco, Kirk dijo que la Concertación no cambio, ni hizo grandes esfuerzos por dar un nuevo paso y dejar a un lado este esquema.
"Al contrario en cuanto a la economía, la Concertación profundizó el sistema económico neoliberal, mantuvo la privatización de la educación, la salud como negocio, la previsión privada. De manera que en el momento en que los chilenos fueron a votar este domingo (17 de enero) votaron por una promesa vacía de cambio que proponía la derecha frente a lo que ellos (chilenos) habían visto durante 20 años", explicó Kirk.
Agregó que "no hay una gran diferencia entre los programas de Piñera y los de Frei, la diferencia es más bien cultural, por supuesto política", pero "en cuanto a los programas económicos son los mismos, con matrices distintas".
Sobre la base de la política que mantuvo la Concertación durante dos décadas, el socialista y ex presidente Ricardo Lagos afirmó tras analizar las elecciones de la segunda vuelta electoral, que "la Concertación se va con la frente en alto". Pidió mantener la unidad en la alianza que forman democristianos, socialistas y socialdemócratas.
"Hoy nos vamos con la frente en alto, escuchando lo que nos han dicho los chilenos, escuchando también que aquí hay un reclamo hacia las practicas políticas que a rato entre nosotros hemos desarrollado", dijo el ex presidente chileno.
El pasado 17 de enero la derecha regresó a través de la decisión del pueblo chileno reflejada en el 51,6 por ciento de los votos. Sólo queda esperar si Sebastián Piñera le dará nuevos aires a Chile con una "derecha democrática", o si administrará al país bajo la sombra de Pinochet, quien sumió a la nación en una enorme crisis económica, política y social, que ha dejado sus huellas.
Karim Guerra